Como corredor de maratón de 3:00 horas, la precisión no es solo un objetivo: es mi responsabilidad: tengo que seguir un plan y ayudar a otros a alcanzar sus tiempos objetivo.
Lo que lo hizo posible fue ver mis métricas en tiempo real sin perder el ritmo. Cuando eres responsable de guiar a otros hacia sus objetivos, esa constante atención es invaluable. Pude entrenar a mi grupo, mantener el compromiso y hacer microajustes sin siquiera mirar el reloj. En lugar de la fatiga mental de mirar constantemente mi muñeca, me mantuve en un estado de fluidez donde mi mente y mi cuerpo trabajaban en perfecta armonía.
Especialmente para los marcapasos,









